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Templo Seokbulsa en Busan: tallado en la piedra

Un día fui con unos amigos al templo Seokbulsa en Busan. Habríamos sido más si algunos no se hubieran caído de la lista a última hora, pero la verdad es que la excursión no estuvo nada mal. Seokbulsa 석불사 es un pequeño templo situado en una montaña en medio de Busan. El templo fue construido en los años 30 del s. XX por lo que no se trata de un templo que tenga una importancia histórica. Sin embargo hay algo que lo hace especial: sus imágenes de Buda, Reyes celestiales y Bodhisattva tallados en la piedra.

Para llegar bajaremos en la parada de metro de Mandeok (linea 3) y saldremos por la salida 2. Desde esta salida y siguiendo la calle principal hacia arriba, llegaremos hasta la carretera que sube hasta la montaña, donde empezaremos a ver indicaciones del templo. En una de las zonas próximas al templo hay un aparcamiento, por lo que se puede avanzar bastante si vamos en coche. La montaña suele ser visitada por los coreanos que van a pasar el fin de semana en familia o de senderismo.

Cuando estemos llegando al templo comenzaremos a ver señales como este enorme hanja (letra china) pintado sobre la roca. La última cuesta es bastante empinada y si no estamos acostumbrados a subir la montaña es normal que nos resulte un poco pesado. Pero como veremos a continuación, todo tiene su recompensa.

A los pies del templo se encuentra esta estela grabada y la estupa y lápidas de abajo.

Lo más bonito del templo es su ubicación, en la misma montaña de la cual se han aprovechado las enormes rocas y peñascos que sobresalen para su construcción. El templo tiene una parte construida y otra que aprovecha la propia roca de la montaña.

Una vez pasemos la entrada, encontraremos unos edificios a mano izquierda y un pabellón con una campana de bronce a la derecha.

Para encontrar a continuación otra campana más pequeña en un pabellón mucho más interesante, con el suelo cubierto de musgo y con una vista espectacular.

Pero lo mejor está por llegar. A espaldas de la campana se encuentran las escaleras que llevan a la zona más interesante del templo.

Lo que encontramos al subir las escaleras es simplemente espectacular. Unas grandes figuras de guardianes budistas y bodhisattvas nos rodean esculpidas en las paredes de la montaña. Esta zona del templo queda protegida, siendo su cobijo el propio templo y la montaña, creando un lugar mágico que no podremos olvidar.

Justo en medio de esta zona hay una plataforma donde los fieles rezan a las figuras que hay alrededor. El ambiente es totalmente místico y lleno de paz. Cuando fuimos, estuvimos un buen rato ahí sentados, escuchando como rezaban, mientras el monje golpeaba un instrumento hueco para musicalizar las pregarias budistas. La verdad es que fue una experiencia más que agradable, y se la recomiendo a todo el mundo.

Luego subí las escaleras hasta la zona superior del templo, donde se nota que es la parte más antigua. Al lado había una pequeña brecha en la montaña por la que se podía pasar, aunque era extremadamente estrecha. Al pasar al otro lado encontré una estatua budista a la que se le hacían ofrendas y rezos. Pero lo más interesante, era la propia montaña y cómo estaban puestas las piedras unas encima de otras.

Sin duda esta pequeña excursión fue una aventura inolvidable. A mi me gustó muchísimo y espero poder volver algún día. Creo que también se puede llegar desde Beomosa, tras una larga caminata por la muralla de Geumjeonsanseong. Tocará volver para comprobarlo.

El templo como tal no es importante, y es de esas pequeñas joyas escondidas en la ciudad que no todo el mundo conoce. Por desgracia cada vez es más conocido, también entre los turistas, por lo que últimamente es más fácil encontrarse extranjeros si uno va de visita. Que no se me malinterprete, el problema no es que haya turistas extranjeros, sino que al ser un lugar tan pequeño, si coincides con más gente que va a turistear y no tienes la suerte de pasar la experiencia de disfrutar de la soledad, el silencio y el recogimiento del templo, entonces pierdes una gran parte de aquello que precisamente más gusta del templo: esa sensación de estar en un mundo místico donde encontrarte contigo mismo.

Cómo llegar: caminando desde la parada de metro de Mandeok (Línea 3) -salida 2

Entrada: gratuita

Más info: la entrada de mis amigos Jürgen y Mike de Busan for 91 days (en inglés)

Sitios de interés cercanos:

– Fortaleza Geumjeonsanseong

Robert
Vivo en Busan, Corea del Sur. Escribo este blog sobre Historia y Cultura de Asia Oriental. En la web también encontrarás entradas sobre viajes, gastronomía, reseñas de libros y entrevistas. Si quieres saber más sobre mí, visita la página "Autor" en esta misma web.

One Reply to “Templo Seokbulsa en Busan: tallado en la piedra

  1. Me causan mucha curiosidad los edificios de piedra y como “imitan” a los tradicionales de madera y, que decir de los relieves!
    Si algún día vuelvo por Corea me pasaré por Busan para visitar rinconcintos como este que nos vas descubriendo.
    Gracias Robert!

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